Padres de los 43 advierten que seguirán en las calles

*Seguirán exigiendo al Ejército entregar información
*Tras la muerte de Francisco Rodríguez Morales, padre de Everardo Rodríguez Bello, el comité de madres y padres de los 43 reafirmó que mantendrá las movilizaciones
EDUARDO YENER SANTOS
CHILPANCINGO, GRO.
El Comité de Madres y Padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, acompañado por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, advirtió que la lucha por encontrar a sus hijos continuará pese al paso de los años y a la muerte de algunos de los familiares que han encabezado esta exigencia.
A través de un comunicado difundido por Tlachinollan, el colectivo sostuvo que continuará marchando y alzando la voz para exigir verdad, justicia y avances en las investigaciones sobre el paradero de los estudiantes desaparecidos en septiembre de 2014.
El posicionamiento fue emitido tras el fallecimiento de Francisco Rodríguez Morales, padre del normalista Everardo Rodríguez Bello, quien murió sin conocer el destino de su hijo.
El grupo recordó que la familia de Everardo ha enfrentado esta ausencia durante casi 12 años y que su madre, Minerva Bello Guerrero, también falleció en 2018 sin obtener respuestas sobre el paradero del estudiante.
Sin embargo, las madres y padres de los 43 dejaron claro que la lucha no se detiene.
El comité anunció que durante septiembre volverá a movilizarse y exigirá que las autoridades avancen en las líneas de investigación pendientes para esclarecer qué ocurrió con los normalistas.
Uno de los principales reclamos estará dirigido al Ejército mexicano, al que las familias exigen entregar los folios que, aseguran, permanecen en sus archivos y que consideran fundamentales para avanzar en la búsqueda de sus hijos.
“Seguiremos marchando y levantando la voz como lo hemos hecho siempre”, expresó el colectivo en su mensaje.
Para Tlachinollan y las familias, la exigencia permanece intacta: saber dónde están los 43 estudiantes y conocer la verdad sobre lo ocurrido aquella noche de septiembre de 2014.
La postura del comité refleja que, pese al desgaste provocado por casi 12 años de búsqueda y a la pérdida de padres y madres que han muerto sin obtener respuestas, la exigencia de justicia continuará en las calles.
