Catástrofes globales han dejado este año pérdidas por 100 mil mdd

CLARA ZEPEDA
LA JORNADA
Las pérdidas económicas globales por catástrofes naturales alcanzaron aproximadamente los 100 mil millones de dólares durante el primer semestre de 2026, por debajo de sus promedios recientes, pero no necesariamente significa que el riesgo está disminuyendo, aseveró Swiss Re Institute.
“Los recientes terremotos en Colombia y Venezuela son un triste recordatorio de que los sismos siguen siendo un riesgo constante en gran parte de América Latina, con el potencial de devastar vidas, comunidades y economías locales en cuestión de instantes”, advirtió Santiago Arechaga, presidente de reaseguros para América Latina y el Caribe de Swiss Re.
El caso de Venezuela ilustra este problema. La reciente serie de terremotos provocó pérdidas económicas estimadas en 20 mil millones de dólares, pero debido a la baja penetración de los seguros, sólo una pequeña parte de ese impacto estaría cubierta. Para empresas y economías esto representa no sólo un problema de daños, sino también un reto de recuperación y continuidad.
Se encarece
la reconstrucción
Swiss Re señaló que factores como una mayor exposición en zonas de riesgo y el incremento de los costos de reconstrucción continúan elevando el impacto potencial de futuros eventos.
En el análisis de Swiss Re Institute, titulado: First-half 2026 insured natural catastrophes losses below trend, rising risks, la firma aseguró que el costo de reconstruir también está aumentando, lo que pueden incrementar el impacto económico de futuros eventos.
La resiliencia se vuelve una inversión y reducir el riesgo antes de un desastre será cada vez más importante para proteger activos, operaciones y la capacidad de recuperación de las economías.
Más allá de las perspectivas estacionales, los factores que determinan las pérdidas por catástrofes a largo plazo se mantienen sin cambios, entre ellos la creciente exposición en zonas propensas a los riesgos y el aumento de los costes de reconstrucción. Por tanto, reforzar la resiliencia y reducir el riesgo subyacente será cada vez más importante para mantener la asequibilidad y la disponibilidad de los seguros.
Así, las pólizas cubrieron alrededor de 42 por ciento de las pérdidas económicas del primer semestre, por encima de la media de los últimos 30 años (que fue de 33 por ciento), lo que refleja la concentración de los daños en mercados con un alto nivel de cobertura y en riesgos ampliamente cubiertos. Por el contrario, aunque no se dispone de una estimación fiable de las pérdidas aseguradas tras la serie de terremotos en Venezuela, la baja penetración de los seguros sugiere que sólo se espera que una pequeña parte de los daños esté cubierta.
Arechaga destacó que “aunque no podemos evitar que estos fenómenos ocurran, sí podemos reducir su impacto mediante una mejor preparación, edificaciones más resistentes y una mayor inversión en resiliencia antes de que ocurra un desastre.
“El sector asegurador tiene un papel importante que desempeñar, trabajando junto con gobiernos, empresas y comunidades para fortalecer la resiliencia, facilitar que más personas y empresas accedan a protección financiera frente a desastres naturales y contribuir a una recuperación más rápida después de eventos catastróficos.”
