A la 4T le flatan 81 diputados y 19 senadores para la Reforma Electoral

*La discusión que iniciará en el Congreso no sólo pondrá a prueba la cohesión del bloque oficialista; también definirá hasta dónde Morena está dispuesto a negociar con sus aliados que le garantizan los votos que necesita para aprobar la reforma
ALFONSO LÓPEZ DÁVILA
SINEMBARGO/CDMX
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que la mayoría de los partidos políticos —incluidos el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliados de Morena— difieren con la propuesta de eliminar las listas de representación proporcional definidas por las dirigencias partidistas y con la reducción de los recursos que reciben. No obstante, subrayó que existe el compromiso de presentar una Reforma Electoral, el cual —aseguró— cumplirá.
“Yo la voy a presentar; si no se aprueba, no se aprobó, pero yo cumplí con la gente. Ya que Morena —porque ya no me toca a mí— decida cómo va de aliado con el Verde y con el PT en la elección del 27, que pueden seguir siendo aliados los tres partidos. Pero en lo que yo me comprometí, que es uno de mis 100 puntos de compromiso con el pueblo de México, dije: Reforma Electoral, donde no haya pluris, no haya nepotismo, no haya reelección y que disminuyan los costos”, comentó este martes.
A Morena le hacen falta 81 votos en la Cámara de Diputados para obtener la mayoría calificada necesaria para aprobar cambios a la Constitución. El partido guinda tiene, por sí solo, 253 legisladores de los 334 necesarios. El Partido Verde cuenta a su vez con 62 y el Partido del Trabajo con 49.
La Presidenta Sheinbaum consideró que, aun si el PT y el PVEM deciden no respaldar la Reforma Electoral Morena puede mantener su alianza electoral.
En el Senado el panorama es igual. Morena tiene 67 senadores de los 86 que necesita para avalar una reforma constitucional, es decir le faltarían 19 votos. El Verde, en ese sentido, tiene 14 escaños y el Partido del Trabajo, 6, por lo tanto necesaria que ambas bancadas respaldaran en su totalidad al partido en el poder.
Faltan
votos
Este martes, Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, aceptó que Morena no cuenta con los suficientes votos para mayoría calificada, pero sostuvo que espera que los partidos aliados “reflexionen sobre la votación”. El Diputado morenista no consideró que esto sea una “derrota para la Presidenta”, por el contrario dijo, que es “una victoria de su actitud y consecuencia política en beneficio de la población”.
Como líder de la bancada en San Lázaro, Monreal tiene que conseguir los votos faltantes del oficialismo, una misma labor que tendrá que llevar a cabo el Senador Ignacio Mier Velasco, coordinador de Morena en la Cámara Baja.
El PT y el Verde mantienen diferencias en puntos clave de la iniciativa que han tensado su alianza con Morena.
Los puntos
de quiebre
La propuesta presidencial plantea, entre otros cambios, reducir en un 25 por ciento el financiamiento público a los partidos, modificar el método de elección de los diputados de representación proporcional y eliminar las listas plurinominales en el Senado y en la Cámara de diputados. Además, incluye ajustes al presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE) y a los tiempos en radio y televisión.
El coordinador nacional del PVEM, Arturo Escobar, ha sido uno de los más críticos. Aunque ha reiterado que la coalición electoral con Morena rumbo a 2027 se mantiene, adelantó que su partido presentará una contrapropuesta que incorpore lo que considera “irrenunciables”: reducir la edad para votar de 18 a 16 años, hacer obligatorio el sufragio, repartir el financiamiento público en partes iguales, disminuir también de manera equitativa los tiempos en radio y televisión y desaparecer los tribunales electorales locales.
Escobar ha cuestionado especialmente la fórmula propuesta para elegir a los plurinominales. A su juicio, permitir que estos candidatos hagan campaña por circunscripción podría abrir la puerta a que gobernadores influyan en la integración de las listas.
“Van a ser los candidatos a diputados del acordeón”, advirtió, al calificar la medida como «riesgosa» para la democracia.
El Senador Manuel Velasco Coello, otro de los liderazgos del verde, aseguró que el PVEM coincide “en un 90 o 95 por ciento” con la iniciativa presidencial. El desacuerdo central, dijo, está en el método para asignar los escaños de representación proporcional: el partido prefiere que accedan quienes obtengan los mejores segundos lugares en las elecciones, en lugar del esquema planteado por el Ejecutivo.
“Nosotros lo dijimos con claridad desde un inicio, que estábamos por los que tuvieran mejor desempeño durante el proceso electoral, es decir, los mejores segundos lugares, fueran los que accedieran a los cargos legislativos», dijo Velasco en declaraciones a medios de comunicación.
Al respecto, Karen Castrejón, dirigente nacional del Partido Verde compartió en redes sociales un comunicado en el que afirma que las declaraciones realizadas por algunos legisladores el partido respecto a la Reforma Electoral «son expresiones a título personal que no representan la postura oficial del partido».
“El Comité Ejecutivo Nacional del PVEM emitirá un comunicado oficial una vez evaluada la iniciativa de Reforma Electoral. Reiteramos nuestro compromiso con un análisis responsable sobre una iniciativa tan trascendente para México”, señala el comunicado.
El PT y su
«temor»
En el Partido del Trabajo, el tono ha sido incluso más rígido. Su dirigente, Alberto Anaya, afirmó que no permitirán “ningún retroceso democrático” y advirtió que la reforma podría debilitar el sistema de partidos.
“Decimos no al regreso del viejo partido de Estado que dominó México de 1929 a 2018”, subrayó, al tiempo que reivindicó las conquistas democráticas logradas con las reformas de 1977 y 1996. Para el PT, la reducción de prerrogativas y la nueva fórmula de plurinominales podrían erosionar la pluralidad política que esas transformaciones consolidaron.
El PT aseguró que seguirá defendiendo los espacios democráticos logrados tras décadas de luchas sociales, políticas y electorales, y que su apoyo a la Cuarta Transformación (4T) y a la Presidenta Sheinbaum Pardo no implica renunciar a la pluralidad política ni permitir la desaparición del sistema de partidos.
En enero, antes de que la Comisión presidencial invitara a sus aliados a discutir la Reforma Electoral, el coordinador de los diputados del PT, Reginaldo Sandoval, opinó que no era necesaria una reforma porque Morena encabeza tanto el Poder Ejecutivo y el Legislativo. En ese contexto, le recordó al partido guinda que necesita los votos de sus aliados para alcanzar la mayoría constitucional.
“En términos de reformas constitucionales, depende de lo que resuelva la 4T y la 4T depende de lo que resuelva el PT y el Verde: hay que decirlo con toda claridad, eso todo mundo lo sabe. El que quiera engañarse, pues que se engañe solo», dijo ese mes el Diputado Sandoval. Desde 2022, cuando el expresidente López Obrador presentó su reforma, el Partido del Trabajo la respaldó, pero pidió garantizar la supervivencia de los partidos pequeños para no favorecer únicamente a un «partido dominante».
Listas y
recursos
La Presidenta explicó que actualmente el Partido Verde y el PT son aliados de Morena y recordó que “los tres me llevaron a mí a la presidencia” y que firmaron “un acuerdo de coalición para poder participar en el Senado y en el Congreso y en las candidaturas a gobernadores”. Subrayó que han respaldado las reformas enviadas por su Gobierno: “han votado todas las reformas que se han enviado”. Por ello, afirmó que “en este momento pues es un partido aliado el Verde como el PT”.
No obstante, señaló que existen dos temas que para ella “no son negociables”, porque responden a lo que —dijo— “la gente me ha pedido y lo que ha pedido desde hace tiempo”. El primero es que “no haya listas de plurinominales decididas por las cúpulas de los partidos políticos”. Aclaró que su postura no busca eliminar la representación proporcional ni excluir a las minorías: “México tiene una diversidad política y esa tiene que ser representada en el Congreso de la Unión”.
Su propuesta consiste en mantener la distribución proporcional, pero cambiar el mecanismo de definición de las listas: “Mantengamos tal cual la distribución de la proporción de los partidos, la parte de los diputados de representación proporcional, solo que ya no las van a decidir la cúpula de los partidos, las va a decidir la gente que quiera votar por ese partido. Así de sencillo”.
En cuanto al Senado, planteó eliminar la representación proporcional porque, explicó, “la representación republicana del Senado desde el inicio de la República, pues es una representación por estado”. Por ello, propuso que “se queda los de mayoría y la primera minoría. Entonces ya no hay listas decididas por la cúpula de los partidos”. Insistió en que sí habría representación de acuerdo con los votos obtenidos: “Sí hay representación de acuerdo a la proporción de votos que sacaste como partido político, pero lo decide la gente”.
El segundo eje de su propuesta es la reducción de costos del sistema político-electoral. En sus palabras: “Uno, dos, que no cueste tanto, que los partidos no tengan tanto dinero, que el INE no tenga tanto dinero, que los diputados locales no ganen tanto”. Además, planteó que “los mexicanos que viven en el extranjero puedan votar también por diputados, por sus propios diputados en la representación proporcional”.
Reconoció que existe resistencia entre las fuerzas políticas: “hay partidos todos, de hecho, no solo el PT, el Verde no, ni el PAN, ni el PRI, ni MC están de acuerdo en que les quiten sus listas definidas por ellos”. Añadió que tampoco quieren que se reduzcan los recursos: “El PRI tampoco quiere que le quiten los recursos, el PAN tampoco, MC tampoco”. A pesar de ello, afirmó: “yo la voy a presentar; si no se aprueba, no se aprobó, pero yo cumplí con la gente”.
Indicó que, una vez presentada la iniciativa, corresponderá a Morena definir sus alianzas rumbo a 2027: “ya que Morena, porque ya no me toca a mí, decida cómo va de aliado con el Verde y con el PT en la elección del 27”. Recordó que la reforma electoral forma parte de sus compromisos: “uno de mis 100 puntos de compromiso con el pueblo de México”, y que contempla que “no haya pluris, no haya nepotismo, no haya reelección y que disminuyan los costos”. Precisó que “nepotismo y no reelección ya se aprobó para el 2030” y que los otros puntos serán presentados ante el Congreso.
Sobre las decisiones internas de Morena y las críticas a su mandato, sostuvo que “ya lo tendrá que decidir Morena”, pues el desacuerdo en un tema “no implica que puedas ir en una alianza electoral hacia delante”. También respondió a sus detractores: “si decido me critican porque soy autoritaria y si no decido, también me critican porque no decido yo”. Concluyó: “a unos les toca decidir una cosa y a mí me toca decidir otra”.
