Condóminos de Marina Diamante conforman asociación

*Ante presuntas irregularidades en la administración

MICHEL VARGAS/UHG
ACAPULCO, GRO.

La creación de una nueva asociación de propietarios en el conjunto condominial Marina Diamante, en Acapulco, surgió como respuesta a la falta de representación y transparencia dentro del fraccionamiento.

Así lo informó el representante legal de la Asociación del Conjunto Condominal Marina Diamante, Héctor Manuel Salazar Alonso, y Omar Ávila Fone, uno de los dueños inconformes.

En declaraciones ante medios, el reglamento del complejo establece la posibilidad de fundar una organización, pero fue la ausencia de canales formales para atender sus reclamos lo que aceleró el proceso de creación de la misma.

Entre los principales motivos que impulsaron la conformación de la asociación se encuentran problemas en la prestación de servicios básicos, especialmente relacionados con el suministro de agua potable y el funcionamiento de la planta tratadora.

Por lo que los vecinos aseguraron que estos temas se han acumulado por años sin respuestas claras de por parte de la empresa administradora, la cual mantiene el control del conjunto desde hace más de 15 años sin que su designación haya sido ratificada en una asamblea general, como exige la ley.

Salazar Alonso y Ávila Fone señalaron que al intentar solicitar información o plantear soluciones conjuntas, la administración reaccionó con opacidad e incluso con acciones que describieron como “miedo” y “atrincheramiento”, entre ellas la colocación de lonas con información que consideran tergiversada para confundir a los propietarios, muchos de los cuales no habitan de forma permanente en el complejo.

“En lugar de transparentar la información que los propietarios venimos solicitando desde hace años, la administración ha optado por llenar el conjunto de lonas con mensajes engañosos, buscando confundir y malinformar a quienes no viven aquí, en un intento evidente por ocultar irregularidades y aferrarse al control del fraccionamiento”, dijeron.

Los propietarios mencionaron la falta de respuesta a demandas básicas desde hace más de dos años, la insuficiencia de personal, la aparición de supuestos nuevos dueños en áreas que deberían ser comunes, la escasa iluminación, además malas condiciones laborales de los empleados del conjunto quienes han reportado la ausencia de servicios básicos e incluso de seguridad social, pese a que el funcionamiento atiende alrededor de 3 mil 400 viviendas.

Finalmente, señalaron que su intención inicial fue colaborar con la administración para resolver los problemas del conjunto, pero con el pasar del tiempo quedó claro que los intereses de la empresa están orientados a mantener su negocio, mientras que los vecinos se enfocan en preservar y mejorar sus propiedades ante el deterioro del fraccionamiento, por lo que al organizarse en dicha asociación exigirán un manejo transparente y una administración avalada por la asamblea general, como establecen la ley y el reglamento interno del conjunto condominal.