El asesinato de Carlos Manzo: así se planeó y ejecutó, revela audiencia

CECILIA SIERRA
QUADRATÍN/MICH.
En junio el alcalde Carlos Manzo denunció en sus redes sociales el hallazgo de un centro de adiestramiento, en su municipio, entonces las autoridades estatales lo negaron, pero este sábado un testigo confirmó que en Tiamba fueron entrenados los dos adolescentes señalados del asesinato del desaparecido alcalde.
Fue durante la audiencia pública contra Jorge Armando N, El Licenciado, y los siete policías que el Ministerio Público dio a conocer que Ramiro N, fue el encargado de adiestrar a Víctor Manuel N y Fernando Josué N en la comunidad de Tiamba.
Según lo relatado por el Ministerio Público, Ramiro N se encargó de buscar a los dos jóvenes. Buscaban un perfil claro: que quisieran unirse a la célula delictiva y que tuvieran adicciones.
Víctor Manuel N y Fernando Josué N fueron abordados por Ramiro N en la tienda de Malagua, después se los habría llevado a Tiamba para adiestrarlos en el manejo de las armas. Luego a ejecutar el homicidio de Carlos Manzo.
Pero, ¿quiénes son los homicidas y qué hay detrás? El móvil del crimen sigue siendo una incógnita. El fiscal litigante no expuso la razón por la que se ordenó el asesinato, pero sí quienes aparentemente ordenaron matar a Carlos Manzo: el crimen organizado, en este caso, la hipótesis señala a Jorge Armando N y el R1. A Ramiro N le habrían prometido 2 millones de pesos y 50 mil pesos a cada adolescente.
De acuerdo a los datos de prueba expuestos al juez de control, Ramiro N es originario de la Ciudad de México y su último trabajo antes de ser reclutado era de vendedor, en el mercado de Tepito. Llegó a Uruapan a trabajar directo para la célula delictiva y a su pareja le aseguró que era para dedicarse al negocio de los aguacates.
Los adolescentes involucrados Fernando Josué N era originario de Uruapan y tenía antecedentes de vivir con adicciones desde los 15 años, había pasado por al menos tres centros contra las adicciones. Víctor Manuel N, de 17 años, vivía con su familia en Paracho y desde el año pasado era consumidor de metanfetaminas y durante un intento de su familia de rehabilitarlo lo anexaron, fue entonces cuando conoció a Fernando Josué.
La planeación La Fiscalía General del Estado, con auxilio de las autoridades federales, localizaron uno de los celulares utilizados para planear el asesinato, donde encontraron en un chat de Threema con la conversación completa y los usuarios.
Diez personas participaron activamente en la logística del crimen, informando lugares donde estaba Carlos Manzo y dando instrucciones.
El informante
La noche previa al homicidio, Ramiro N, Fernando Josué N y Fernando Josué llegaron al hotel del Centro de Uruapan, estudiaron el lugar y esperaron las indicaciones para salir y actuar.
El presunto autor intelectual, Jorge Armando N alias El Licenciado, les daba ánimos e informaba sobre los movimientos de Manzo, a su vez alertado por una persona cercana al desaparecido alcalde.
El descuido de los policías municipales, custodia personal elegida por Carlos Manzo, le dio la oportunidad a Víctor Manuel N de quedarse a poco más de un metro del edil, fue entonces que comenzó a disparar.
Víctor Manuel tiró del gatillo siete veces, 1.5 segundos entre cada disparo. Al primero que hirió fue a un civil que quería una foto con Carlos Manzo. Le pegó en el codo y la bala lo alcanzó en el dorso.
Después, seis tiros más: Uno fue en el pecho y tres en la espalda, los que realmente lo llevaron a la muerte. Le perforaron el pulmón, el hígado y los riñones. Uno de los impactos le atravesó el cuerpo y se alojó en el pecho del regidor Víctor Hugo de la Cruz.
El homicidio
de Víctor
A decir de los datos de prueba expuestos, el adolescente de 17 años tiró el arma y se entregó, pero los policías se fueron sobre él. Lo golpearon y en un momento, sin aparente provocación, Demetrio N, policía municipal, le disparó con la misma arma que habían atacado a Carlos Manzo, una arma corta, Pietra Beretta sin número de serie.
El homicidio causó la condena de quienes participaban del chat de Threema, que aseguraron en sus mensajes Víctor Manuel N se había entregado, los policías habían incurrido en una ejecución extrajudicial.
La huída
Para facilitar la fuga, se dispusieron de motociclistas en las calles donde había posibilidad de salir y un taxi para Fernando Josue N que, si bien no había disparado, estaba involucrado en todo el proceso.
Ramiro N y Fernando Josue N se mantuvieron ocultos durante varios días, hasta que El Licenciado aparentemente los mandó llamar al “cerro”, sin especificar el abogado de la representación social a qué lugar se referían.
Días después, fueron encontrados muertos, en el crucero de Capacuaro, de la carretera Paracho-Uruapan.
La Carta
Cuando parecía que todos los involucrados habían muerto con la historia en su pecho, apareció una carta, en la que Ramiro N le contaba toda la verdad a su concubina y que llegó a manos de la Fiscalía.
«Mija, cuando leas estás letras se te llenarán los ojos de agua, pero perdóname, porque hice las cosas mal, no andaba en nada del aguacate. Te Mentí. Sólo quería hacer algo para ustedes y te fallé, hice las cosas mal, ni tú ni nadie tiene la culpa de lo que hice, seguramente cuando leas esto, yo estaré muerto, porque nos van a querer silenciar, cualquier cosa que me pase, estaba trabajando para El Licenciado”, y añadió el número telefónico que permitió la posterior detención del acusado.
El Licenciado Jorge Armando N, nombre del sospechoso, la Fiscalía sostiene es líder delincuencial, que opera en Uruapan, Morelia, Huandacareo y Uriangato, en Guanajuato, además de ser señalado de orquestar el homicidio de Carlos Manzo.
Fue detenido por las autoridades a un costado del mercado San Juan, en Morelia, donde estuvo escondido para evitar la acción de la justicia, aseguró el Ministerio Público.
Durante la detención, supuestamente, admitió ser conocido por el mote de El Licenciado y ofreció una elevada suma de dinero a los oficiales que participaron de la detención, y por lo que fue señalado de cohecho, además de narcomenudeo y portación de arma de fuego.
Los policías
municipales
El viernes por la tarde fueron detenidos y enfrentan cargos de homicidio por omisión, ya que, advirtió el abogado de la representación social, no hicieron nada para evitar el asesinato de Carlos Manzo y hasta relajaron el protocolo de seguridad del ex alcalde durante el festival.
Además, Demetrio N, uno de los acusado, habría asesinado al adolescente Víctor Manuel N.
Los acusados todavía no son vinculados a proceso, será hasta el próximo miércoles que la autoridad jurisdiccional resuelva su situación ante la ley, entre tanto permanecerán privados de su libertad.
La vinculación a proceso es sólo el primer paso, por ley, son inocentes hasta que un juez los encuentre culpables, lo que puede demorar hasta dos años y medio, tiempo promedio que lleva un juicio.
