Guerrero: certifican 7 áreas destinadas voluntariamente a la conservación

KARLA GALARCE SOSA
QUADRATÍN GUERRERO
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) entregó siete certificados de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) a igual número de núcleos agrarios como ejidos y bienes comunales en los municipios de Alpoyeca, Atlixtac, Huamuxtitlán y Tlapa, dentro de la región de La Montaña.
Los documentos, con una vigencia de 99 años, reconocen 29 mil 469.97 hectáreas bajo resguardo comunitario, que se integran al Corredor Biocultural La Montaña baja-Cañada, una franja ecológica que comunica los ecosistemas de La Montaña baja con la Costa Chica, identificada por su alta biodiversidad y riqueza cultural.
En entrevista con Quadratín Guerrero, el director regional del Centro y Eje Neovolcánico de la Conanp, Marco Antonio Castro Martínez explicó que las ADVC, son un mecanismo voluntario de conservación promovido por las propias comunidades.
Las nuevas áreas reconocidas son Alpoyeca con más de dos mil hectáreas; Atlixtac con 14 mil 649; Coyahualco, municipio de Huamuxtitlán con mil 225; Ixcateopan en Alpoyeca que protege más de dos mil hectáreas; Petatlán en Atlixtac con cinco mil 310 hectáreas; San Pedro Aytec en Huamuxtitlán con 883 hectáreas; y Zacualpan en Tlapa que conserva tres mil 73 hectáreas.
Castro Martínez explicó que estas superficies se suman a las cuatro ADVC previamente certificadas en la región, con lo cual Guerrero alcanza 11 áreas comunitarias de conservación, además de la protección decretada del Parque Nacional General Juan Álvarez.
El funcionario precisó que la Conanp nombró Cañada a la porción del corredor, porque las nuevas áreas voluntarias se ubican en una zona de transición topográfica que desciende desde La Montaña baja a la Costa Chica, siguiendo una serie de valles y cauces naturales que conforman una ruta biológica de conexión entre ambas regiones.
Tal denominación, explicó, permite reconocer tanto su valor geográfico como su función ecológica en la dispersión de flora y fauna hacia los ecosistemas costeros.
Castro Martínez destacó que Guerrero es actualmente la segunda entidad del país con mayor número de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación, sólo después de Oaxaca, estado precursor de este modelo.
Abundó que existen más de 600 ADVC en el país, de las cuales una sexta parte se concentra en la región Centro, y más de 120 áreas certificadas, corresponden a Guerrero.
Los territorios certificados se localizan dentro de la Sierra Madre del Sur, en la Cordillera Costera del Sur, sobre topoformas de Sierra Alta Compleja, y pertenecen a la región hidrológica del río Balsas, en la cuenca Bajo Atoyac.
La ubicación estratégica los coloca dentro de los corredores biológicos Morelos y Tres Mixtecas y Acapulco-Oaxaca, considerados prioritarios para la conservación del jaguar, así como dentro de bosques de pino y encino de Mesoamérica, clasificados como zonas críticas de conservación del bosque mesófilo de montaña.
Mencionó que en las áreas de conservación en Guerrero se reportan 30 especies de fauna y 12 de flora enlistadas en la norma 059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que regula la protección de especies en riesgo en México.
De fauna, 19 especies están sujetas a protección especial, ocho amenazadas y tres en peligro de extinción, entre ellas el semillero azul (Amaurospiza concolor), la guacamaya verde (Ara militaris) y el tigrillo (Leopardus wiedii).
Entre las especies vegetales registradas se encuentran la barkeria morada (Barkeria scandens), el árbol de manitas (Chiranthodendron pentadactylon), la amapa (Handroanthus impetiginosus) y el camotillo (Dalbergia congestiflora), esta última en peligro de extinción.
El funcionario subrayó que las comunidades involucradas serán responsables de la gestión y vigilancia de los polígonos, mediante brigadas de monitoreo comunitario, reforestación y restauración ambiental, acompañadas por la Conanp.
“Son los propios habitantes quienes definen las reglas como no permitir la cacería, restringen el ingreso de ganado y aprovechan de forma sustentable los recursos del bosque. Ellos son los guardianes naturales de la biodiversidad”, puntualizó.
