Es Guerrero octavo lugar nacional en consumo de bebidas azucaradas

MARCIAL CAMPUZANO
CHILPANCINGO, GRO.

En Guerrero hay padres de familia que llegan a servir refresco en el biberón a sus hijos, una práctica que especialistas califican como gravísima e irresponsable, y que refleja el arraigo cultural en el consumo de bebidas azucaradas en la entidad, alertó la jefa de la Jurisdicción Sanitaria 03 de la región Centro, Alba Patricia Batani Giles.

La funcionaria informó que, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Guerrero se ubica en el octavo lugar a nivel nacional en consumo de refresco, situación que ha encendido las alarmas en el sector salud.

Hay en Guerrero una población que acompaña prácticamente todos sus alimentos con refresco, incluso comida chatarra, lo cual provoca daños severos al organismo y aumenta de manera considerable el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, obesidad e hipertensión, advirtió.

La responsable de la Jurisdicción Sanitaria 03 lamentó que los hábitos alimenticios se estén reproduciendo de manera indiscriminada en las familias guerrerenses, donde incluso los menores de edad son expuestos desde temprana edad al consumo de bebidas azucaradas.

Hay madres y padres que sirven refresco en el biberón a los bebés. Eso es sumamente irresponsable por el daño que ocasiona en su organismo desde los primeros años de vida, reprochó.

Batani Giles recalcó que la prevención es la única vía para evitar que los índices de enfermedades crónico degenerativas continúen al alza, por lo que insistió en la necesidad de modificar hábitos alimenticios y priorizar el consumo de agua natural.

Se informó que la diabetes tipo 2 es actualmente una de las principales amenazas de salud pública en el estado, con un incremento constante en la población adulta que, en gran parte, se relaciona con el alto consumo de refrescos.

Por ello la funcionaria señaló que se debe tener mayor atención en la alimentación de los niños, porque si desde la infancia se fomenta el consumo excesivo de bebidas azucaradas, el riesgo de padecer enfermedades en la adultez es mucho mayor, sostuvo.

No modificar las prácticas actuales, las próximas generaciones enfrentarán serias limitaciones en su calidad de vida, lo que también representa un reto para el sistema de salud pública, obligado a atender cada vez más casos de enfermedades prevenibles.

La funcionaria insistió en que el consumo de refrescos debe dejar de considerarse una costumbre normal en los hogares guerrerenses y que, por el contrario, se debe promover el agua natural como la principal fuente de hidratación.