Vidulfo Rosales pide se resuelva conflicto entre Cuyúxtlahuac y Cruz Fandango

ESTO ES GUERRERO
CHILPANCINGO, GRO.
A ocho días de que se lleve a cabo una reunión entre autoridades estatales, municipales y comisariado del pueblo de Cuyúxtlahuac que mantiene un conflicto con el pueblo de Cruz Fandango asentado en ese núcleo agrario desde hace 35 años, el abogado Vidulfo Rosales Sierra advierte de la necesidad de la presencia de autoridades federales para resolver la problemática que persiste.
En la relatoría de Vidulfo Rosales a través de un artículo de opinión en el periódico El Sur: “El Pueblo de Dios a la intemperie”, si bien reconoce que con la intervención del gobierno del estado se ha atemperado el problema, también es cierto que no han sido respetados al cien por ciento los derechos de los fundadores y habitantes de Cruz Fandango, un pueblo creado a raíz de una creencia religiosa.
De este pueblo, Vidulfo Rosales asegura que tiene un “vínculo indisoluble” con la tierra en donde está asentado, dado que allí están “sus sitios sagrados, sus ritos y tradiciones que le dan identidad”.
Cruz Fandango mantiene sobre sí la negativa de las autoridades comunales de Cuyúxtlahuac para mantenerse en el lugar que actualmente ocupan y eso ha derivado en desavenencias y enfrentamientos, incluso con armas al intentar desalojarlos del lugar que ocupan.
En ese sentido, Vidulfo Rosales Sierra asegura que Cruz Fandango ha logrado crear derechos allí y eso lo respalda el Tribunal Unitario Agrario que en 2014 emitió sentencia a su favor como consta en el expediente 169/2010 al reconocer que este pueblo tiene la posesión de sus parcelas y sitios solares como avecindados del núcleo ejidal de Cuyúxtlahuac.
De allí su insistencia de que las autoridades, en próxima reunión ya agendada para el 15 de agosto, puedan realmente resolver este conflicto, en apego al artículo 2 constitucional y que en ella participen todos los involucrados junto con el gobierno municipal, el estatal, pero sobre todo el gobierno federal que, dice, “entiende perfectamente la cosmovisión de los pueblos indígenas” y confía que no cometa “las torpezas” de quienes han intervenido con antelación.
