Comunidades afectadas por Erick esperaron respuesta por 21 días

YONATHAN BAUTISTA
SAN LUIS ACATLÁN, GRO.

Habitantes de comunidades afectadas por el huracán Erick en Marquelia y San Luis Acatlán, anunciaron que reactivarán sus movilizaciones, ya que las autoridades incumplieron los acuerdos que habían firmado, informó Jesús Plácido Galindo.

Recordaron que hace 21 días se reunieron en la ciudad de Chilpancingo, representantes de las comunidades: Jolotichán, El Mesón, Jicamaltepec, Piedra Ancha, Yoloxóchitl, San Antonio, Miahuichán, Zentixtlahuaca, Zoyatlán, Cruz Verde y Capulín Chocolate, con el delegado del Bienestar, Iván Hernández Díaz, el alcalde, Adair Hernández Martínez, así como un representante de la Secretaría de Gobernación, con la finalidad de tomar acuerdos tras el bloqueo carretero en el puente de Marquelia, para exigir atención y la aplicación de un censo por las afectaciones generadas por el huracán Erick, el pasado 19 de julio.

En dicha reunión, el compromiso fue que en 15 días estarían realizándose las reparaciones en escuelas, techados, viviendas afectadas, así como la entrega de láminas y víveres a quienes lo perdieron todo.

Sin embargo, se han cumplido 21 días sin que hasta el día de hoy se tenga ni presencia ni comunicación con las autoridades, mucho menos la entrega de ningún tipo de apoyo.

Ante esta situación, las comunidades anunciaron que volverán a movilizarse debido a la omisión de las autoridades, porque no se trata de simular acuerdos y no cumplirlos, cuando las comunidades los reciben como un compromiso con los pueblos.

Informaron que estarán tomando nuevamente el puente de Marquelia, sobre la carretera Acapulco – Pinotepa, así como el Ayuntamiento de San Luis Acatlán y las oficinas del delegado del Bienestar en Chilpancingo, debido al incumplimiento de los acuerdos.

La fecha de la movilización está por concretarse, pero es un hecho que las comunidades se manifestarán para que las autoridades puedan voltearlos a ver y cumplir con su palabra, pues los daños están presentes y no se ve ningún avance, especialmente en las escuelas afectadas que están próximas a iniciar labores, y es un riesgo que los niños acudan en esas condiciones a clases.