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¡Encontró el cráneo de su hijo, pero le falta todo lo demás!

*Madre lleva casi 8 años buscando los restos de Jonathan

*Jonathan Guadalupe Romero Gil fue detenido y posteriormente desapareció el 5 de diciembre de 2018; su madre, Socorro Gil Guzmán, encontró su cráneo, pero continúa recorriendo el SEMEFO y otros sitios en busca de los restos que faltan para darle una sepultura digna

FERNANDO FOSTER

REPORTE GUERRERO

Una madre ya encontró el cráneo de su hijo, pero todavía no puede darle sepultura completa.

Socorro Gil Guzmán lleva años enfrentando una de las búsquedas más dolorosas que puede vivir una familia: encontrar los restos de su hijo Jonathan Guadalupe Romero Gil, quien fue detenido y posteriormente desapareció el 5 de diciembre de 2018.

Este lunes, la madre y representantes del colectivo Memoria, Verdad y Justicia regresaron a Chilpancingo para continuar con la búsqueda. Esta vez acudieron al Servicio Médico Forense (SEMEFO), donde revisaron restos óseos que permanecen sin identificar con la esperanza de encontrar alguna coincidencia que permita recuperar las partes que aún faltan del cuerpo de Jonathan.

Socorro ya encontró el cráneo de su hijo.

Pero la búsqueda no terminó ahí.

Ahora quiere encontrar el resto de sus restos para poder darle una sepultura digna.

“Quiero seguir analizando todos los restos que se encuentren para encontrar los restos completos y darle una sepultura digna a Jonathan”, expresó.

Gil Guzmán explicó que solicitó la revisión de restos correspondientes al periodo de 2018 a la fecha, tomando en consideración la edad de Jonathan y las circunstancias en las que desapareció.

La incertidumbre, sin embargo, continúa.

La madre denunció que los resultados de las confrontas genéticas permanecen pendientes y que las autoridades le han informado que el proceso podría prolongarse hasta un año, debido a que algunas pruebas son enviadas fuera del país.

Ante el fallecimiento del padre de Jonathan, Socorro solicitó que se realizaran pruebas de ADN mitocondrial, con el propósito de contar con una referencia genética que permita avanzar en las confrontas.

“Si no presionamos, no se haría nada”

La buscadora reconoció que la Comisión Nacional de Búsqueda, a través del área de acciones urgentes, ha atendido las solicitudes realizadas para las jornadas.

Sin embargo, cuestionó que los recursos económicos destinados a las familias buscadoras no siempre sean entregados oportunamente.

La situación, afirmó, obliga a las familias a trasladarse y realizar jornadas de búsqueda incluso sin contar con los viáticos necesarios.

También señaló que algunas familias que reciben apoyos estatales permanecen a la espera de los recursos correspondientes, pese a que se trata de cantidades de aproximadamente 3 mil pesos mensuales.

“Las que buscamos somos las familias y, si nosotras no presionamos, no insistimos, no se haría nada”, afirmó.

Durante la jornada también se incorporó una familia proveniente del Estado de México, que lleva varios años buscando a sus seres queridos desaparecidos en Guerrero, particularmente en zonas de la Costa Grande y Tierra Caliente.

Para Socorro, organizarse entre familias es fundamental, pues enfrentar en soledad la desaparición de un ser querido hace todavía más difícil un proceso que ya de por sí resulta devastador.

Detenido por

municipales

Uno de los episodios que más ha marcado a Socorro es que Jonathan fue detenido por policías municipales antes de desaparecer, situación por la que la madre ha mantenido su exigencia de respuestas sobre lo ocurrido.

Después de años de dolor y enojo, aseguró que ha buscado incluso sensibilizar a elementos policiacos sobre las consecuencias que una desaparición provoca en una familia.

Reconoció que recibir terapia y participar en encuentros con policías y autoridades le ha permitido procesar parte del dolor que cargaba.

Aun así, dijo que continuará hablando con elementos de seguridad y con la sociedad para intentar generar conciencia, bajo la premisa de que cualquier integrante de una corporación o incluso su propia familia podría convertirse algún día en víctima.

Después de acudir al Semefo, los integrantes del colectivo realizaron un acto de memoria con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y posteriormente colocaron fichas con fotografías de personas desaparecidas en la colonia PRD de Chilpancingo.

Para las familias buscadoras, sostuvo Socorro, no existen días libres de la búsqueda.

Cada jornada representa una nueva oportunidad de encontrar una pista, un resto o una respuesta.

La madre de Jonathan hizo un llamado a los tres niveles de gobierno para que atiendan las desapariciones y fortalezcan las investigaciones.

Criticó que las autoridades continúen sin ofrecer respuestas suficientes a las familias y advirtió que la violencia y las desapariciones siguen afectando a numerosas comunidades del país.

“No tendríamos por qué estar buscando a nuestros hijos, no tendríamos por qué estar conmemorando una fecha que para nosotras no debería existir”, manifestó.

Y aunque han pasado casi ocho años desde la desaparición de Jonathan, Socorro asegura que no piensa detenerse.

Ya encontró una parte de su hijo. Ahora busca las partes que faltan para poder cerrar, aunque sea parcialmente, una herida que permanece abierta desde 2018.

“No me voy a cansar nunca. Siempre voy a estar ahí”, concluyó.

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