Iván Hernández alerta sobre infiltración de perfiles “gandallas”

*El exdelegado de Bienestar reunió a diputados y regidores para cerrar filas en torno a la militancia fundadora

*Proclama triunfo por la coordinación de Morena en Guerrero

*Pide descartar imposiciones y respaldar la postura de la presidenta Sheinbaum sobre los límites del poder en el ejercicio público

JORGE NAVA

ACAPULCO GRO.

En su asamblea informativa celebrada en la cancha de la playa Manzanillo en Acapulco, el exdelegado federal los programas sociales, Iván Hernández Díaz, afirmó que ya ganó la coordinación de los comités de defensa de la transformación y la soberanía en Guerrero.

Acompañado por los regidores Misael Sánchez Ortiz, Marisol Luna Torres y Eric Romero Morales, así como por las y los diputados locales Gloria Citlali Calixto Jiménez, Glafira Meraza Prudente, Marisol Bazan Fernández, Carlos Eduardo Bello Solano e Ilich Augusto Lozano Herrera, el exdelegado de Bienestar dirigió un discurso crítico en el que advirtió sobre la presencia de perfiles advenedizos en la estructura del partido.

Durante su mensaje ante militantes y representantes de comités seccionales, Hernández Díaz planteó la necesidad central de asumir la defensa de la soberanía nacional, un concepto que definió como la libertad y el derecho de los pueblos para decidir sobre sí mismos sin subordinación a intereses externos ni a potencias extranjeras.

Para ilustrar esta postura, apeló al pensamiento del insurgente Vicente Guerrero y reprochó el actuar de sectores de la oposición y de medios de comunicación como TV Azteca, a los que acusó de emprender campañas de desprestigio e incluso recurrir al exterior para desacreditar los proyectos de la Cuarta Transformación tras ser obligados a cumplir con sus obligaciones fiscales.

A la par de este eje conceptual, el aspirante ponderó el impacto de los programas sociales impulsados desde el Poder Ejecutivo Federal, destacando la cobertura universal de la pensión para adultos mayores —que otorga 6 mil 400 pesos bimestrales— y las acciones de asistencia directa ejecutadas tras el paso del huracán Otis en el puerto.

Frente a este panorama, instó a los simpatizantes a organizarse mediante la conformación de comités seccionales y la distribución del periódico Regeneración como principal herramienta informativa para contrarrestar la desinformación de cara a la defensa del proyecto de nación.

En el plano estrictamente partidista, Hernández Díaz señaló de manera genérica que a Morena se han introducido perfiles a los que calificó como «gandallas» que actúan «como la humedad», filtrándose progresivamente en el movimiento.

Sostuvo que, tras la etapa de construcción del proyecto político iniciada por los fundadores y las bases que vinieron de abajo, estos actores buscan apoderarse de las posiciones de decisión. Recordó la experiencia del Partido de la Revolución Democrática para ilustrar lo que, a su juicio, ocurre cuando una fuerza política es ocupada por grupos que desvían sus causas originales.

El aspirante argumentó que quienes provienen de las luchas sociales históricas no solo tienen el derecho y la capacidad, sino también la calidad moral para asumir las coordinaciones y candidaturas.

Manifestó que renunció a la delegación federal de Bienestar para dedicarse de lleno a la defensa interna de Morena, asegurando que la búsqueda de la coordinación no responde a un interés personal por un cargo, sino a la protección de la identidad y los principios fundacionales dejados por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum.

En la entrevista concedida a la Revista Costa Brava al término del evento, Hernández Díaz profundizó sobre sus señalamientos críticos. Explicó que prefirió omitir nombres propios para mantener sus apreciaciones en términos genéricos, argumentando que la infiltración es un proceso gradual de descomposición que resulta complejo de erradicar.

Aclaró que su postura no busca caer en el sectarismo ni cerrar la puerta a nuevos simpatizantes, pero remarcó que no se debe permitir la llegada de perfiles que pretendan imponerse, desvirtuar los valores o alterar la identidad de Morena.

Cuestionado sobre el proceso interno y la secrecía en torno a la aplicación de las encuestas para definir la coordinación estatal, el exfuncionario expresó plena confianza en la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional y en la Comisión Nacional de Elecciones, señalando que respetará la discreción del partido sobre las fechas y acatará los tiempos que los órganos de dirección determinen para la ejecución de las mediciones.

Respecto al contexto político nacional y los señalamientos sobre cómo debe conducirse Morena en el ejercicio del gobierno —en el contexto de las reflexiones emitidas este fin de semana por la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el poder sin límites y la arrogancia, surgidas tras el escándalo por la reincorporación y posterior solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya—, Hernández Díaz sostuvo que la respuesta radica en el propio ejemplo de la mandataria federal.

Afirmó que la mejor manera de gobernar es hacerlo muy cerca de la gente, escuchando directamente a la ciudadanía y sin intermediarios, tal como lo ejecutó López Obrador.

Al rememorar sus inicios en la actividad política, mostró la acreditación firmada en mayo de 2008 por López Obrador y por la propia Sheinbaum —cuando ella era secretaria de Patrimonio del gobierno legítimo y parte de la Comisión Coordinadora por la Defensa del Petróleo— que lo integró al Comité Estatal en Guerrero. Rechazó categóricamente que existan favoritismos o una «línea» predilecta desde la Presidencia de la República para la coordinación en la entidad, calificando tales especulaciones como una falta de respeto a la altura de miras de la jefa del Ejecutivo federal.

Defendió además que la realización de asambleas informativas es un ejercicio permanente de vinculación con el pueblo que debe prevalecer con independencia de los procesos y plazos internos del partido.