Pide arzobispo de Acapulco visitar a adultos mayores y evitar su abandono

KARLA GALARCE SOSA
QUADRATÍN GUERRERO
El arzobispo del puerto, Leopoldo González González advirtió que se han cometido crímenes muy crueles y exhortó también a las familias a no olvidar a los adultos mayores, visitarlos y acompañarlos.
Asimismo llamó a orar por las personas asesinadas y desaparecidas en el país y en la región.
En su mensaje semanal, con motivo de la sexta jornada mundial de los abuelos y las personas mayores, el líder católico pidió orar por las víctimas de la violencia, así como por sus familiares y amigos.
“Ha habido crímenes muy crueles. Pidamos por sus familiares y sus amigos. Que conocida la verdad, se restaure en la medida de lo posible la justicia dañada y que, conforme a derecho, quien perpetró el crimen o delito no pueda seguir cometiéndolo, reciba la ayuda necesaria para recapacitar, cambiar de conducta y luego volver a la sociedad a realizar el bien”, expresó.
Retomó el mensaje del Papa León XIV y llamó a recuperar la cercanía con las personas adultas mayores.
Recordó que esta jornada fue instituida hace seis años por el Papa Francisco para reconocer que la vejez es un don y que los abuelos representan el vínculo entre generaciones al transmitir la experiencia de vida y la fe.
El arzobispo señaló que muchos adultos mayores viven con la dolorosa sensación de haber sido olvidados, incluso dentro de sus propios hogares, donde algunos llegan a sentirse una carga para sus familias.
Añadió que otros permanecen solos porque sus hijos emigraron en busca de trabajo o para huir de la violencia.
Reconoció que, aunque las herramientas digitales facilitan la comunicación, no sustituyen la cercanía humana.
“La cultura digital ha facilitado el estar conectados; sin embargo, el corazón humano conserva una necesidad irreversible de proximidad”, indicó.
González González invitó especialmente a los jóvenes a retomar la costumbre de visitar a sus abuelos y también a las personas mayores que no reciben visitas.
Sostuvo que el encuentro entre abuelos y nietos constituye un elemento indispensable para el futuro de la sociedad, porque las personas mayores transmiten la memoria necesaria para construir el porvenir.
También recordó una reflexión del papa Francisco: “El anciano no es un extraterrestre. El anciano somos nosotros”, en referencia a la forma en que hoy se trata a las personas mayores dado que así será el trato que recibirán las nuevas generaciones cuando lleguen a esa etapa de la vida.
Como parte de esta jornada, el arzobispo invitó a quienes aún tienen vivos a sus abuelos a visitarlos, aprender alguna habilidad o destreza de ellos y preguntarles por la historia de sus padres, abuelos y bisabuelos para conservar la memoria familiar.
Asimismo, pidió a la comunidad identificar a personas mayores que viven solas o que no reciben visitas y brindarles compañía como un gesto de cercanía y solidaridad.
