
* Exigen justicia para joven originario de Tlapa, quemado por el hijo de su arrendadora
RANGEL VENTURA
CHILPANCINGO, GRO.
El caso de Mariano Dircio Morán, joven jornalero originario de Tlapa, en la región Montaña de Guerrero, ha generado indignación luego de que fuera víctima de una agresión extrema al ser rociado con gas y prendido en fuego presuntamente por el hijo de la propietaria del cuarto que rentaba en San Quintín, Baja California.
De acuerdo con información difundida por medios locales, los hechos ocurrieron en el ejido Francisco Villa del estado del Norte, donde Mariano se había quedado sin empleo tras el cierre repentino de la fábrica donde trabajaba. Ante la falta de ingresos, solicitó a su arrendadora unos días para cubrir el pago de la renta, situación que aparentemente fue aceptada por la mujer, pero no por su hijo.
El agresor, molesto por el retraso, acudió al domicilio del joven y, según testimonios, decidió atacarlo incendiando tanto su persona como sus pertenencias, provocándole quemaduras de gravedad en distintas partes del cuerpo.
Tras la agresión, Mariano abandonó el lugar en medio del dolor físico y el temor por presuntas amenazas, quedando en situación de vulnerabilidad hasta que fue auxiliado por personal de la Casa de Recuperación “Shesed”, ubicada en la colonia Nueva de San Quintín, donde actualmente recibe atención básica.
Sin embargo, debido a la gravedad de sus lesiones, el joven será trasladado a un hospital para recibir tratamiento especializado, por lo que se ha iniciado una colecta solidaria para reunir recursos económicos, medicamentos y material de curación que permitan cubrir los gastos médicos.
El caso ha despertado la exigencia de justicia, ya que el presunto agresor ha sido identificado por habitantes de la zona, quienes demandan la intervención de las autoridades estatales y federales para castigar este acto de violencia.
Mientras tanto, la historia de Mariano, migrante guerrerense en busca de mejores oportunidades, pone en evidencia la vulnerabilidad en la que se encuentran miles de trabajadores jornaleros fuera de su estado, así como la urgencia de garantizar su protección y acceso a la justicia.
