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El oscuro pasado del tirador de Teotihuacán; estudió en Acapulco

* Reclaman sus restos

DANIEL CASTAÑOS

QUADRATÍN EMX

La tragedia ocurrida este lunes en la Zona Arqueológica de Teotihuacán continúa tomando giros estremecedores, tras conocerse más detalles de Julio César Jasso. Detrás del acto que conmocionó a México y el mundo, se esconde un pasado de acoso y señales de violencia que, aunque evidentes, nunca fueron tomadas en cuenta.

Testigos de su etapa estudiantil en Acapulco describen a un joven que operaba bajo una lógica de odio constante. Estas nuevas revelaciones sugieren que el ataque no fue un brote psicótico repentino, sino la culminación de una personalidad perturbada que se gestó durante años en las aulas.

El testimonio

Annette Aguirre Reyes, de 25 años, utilizó la red social Threads para alzar la voz sobre el infierno que vivió junto a Julio César Jasso Ramírez. Según la estudiante de cocina, durante su estancia en el Colegio Simón Bolívar de Acapulco, Julio se dedicó a hostigarla sin motivo alguno.

Annette confesó que el miedo era generalizado, pues Jasso solía amenazar a los estudiantes con tijeras.

La ex compañera de Jasso Ramírez recordó aquel odio injustificado hacia su persona y, al conocer el desenlace del atacante, reconoció el temor de poder haber sido víctima de un tiroteo en su salón de clases.

Según el testimonio, Jasso Ramírez se declaraba abiertamente fanático de Adolf Hitler y adoptaba una identidad española falsa, la cual mantuvo hasta el día del tiroteo.

Estas conductas eran vistas como “rarezas” por las autoridades escolares, quienes, según Annette, decidieron no intervenir a pesar de las constantes quejas.

Esta negligencia permitió que el joven de 27 años escalara su nivel de agresión. Lo que antes eran amenazas con materiales escolares, se transformó el pasado 20 de abril en un despliegue de fuego real en una de las zonas turísticas más importantes de México, donde se cobró venganza contra una sociedad que él despreciaba.

El lunes 20 de abril, Jasso subió a la zona arqueológica con un arma de 1968, hiriendo a varios visitantes antes de quitarse la vida. Las investigaciones detallan que se hospedó en un hotel cercano un día antes para vigilar el flujo de las 5,000 personas que visitan el sitio diariamente.

El joven se inspiró en la masacre de Columbine para ejecutar su plan. En sus últimos minutos, se le grabó gritando con un acento español impostado: “A la muerte no se la mira directamente”, confirmando las conductas erráticas que sus compañeros ya habían reportado años atrás.

Reclaman

sus restos

La Fiscalía General de Justicia de Estado de México (FGJEM) confirmó este miércoles que familiares de Julio César Jasso ya reclamaron el cuerpo del hombre señalado como responsable por disparar en la zona arqueológica de Teotihuacán.

El cadáver permanecía en el anfiteatro de la Fiscalía Regional de Texcoco desde el pasado lunes, donde especialistas han estado realizando las pruebas de ley para determinar causas del deceso y recabar evidencia biológica.

El proceso de identificación fue realizado por personas cercanas al atacante, quienes acudieron ante el Ministerio Público para iniciar los trámites funerarios correspondientes.

Hasta ese momento, el cuerpo figuraba como una pieza clave en la reconstrucción de los hechos de violencia que sacudieron uno de los recintos históricos más importantes del país.

Los familiares se mantienen a la espera de que la institución finalice todas las indagatorias necesarias antes de liberar los restos de forma definitiva. Al tratarse de un caso de alto impacto mediático y criminal, los protocolos exigen que se agoten las pruebas de balística y toxicología, lo que ha mantenido a los parientes en vilo a las afueras de las instalaciones de la Fiscalía Regional.

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