
* Instalan lonas para promover carnicerías de mercado municipal y del municipio
* Tablajeros de Ometepec afirman que venden carne limpia y de calidad
* “No hay problema para consumir la carne de algún animal infestado, siempre y cuando se cocine de manera adecuada”, señalan fuentes de este medio
LUIS HERNÁNDEZ
OMETEPEC, GRO.
Edgardo Guillén Martínez, director del mercado de Ometepec, indicó que a petición de las distintas carnicerías que están operando en el interior, colocaron varias lonas para promocionarlas, pues las ventas han disminuido a raíz de la psicosis que se ha generado por el gusano barrenador.
Las lonas fueron colocadas con apoyo del personal de Protección Civil y se pusieron en distintos puntos del mercado municipal.
El texto que acompañaba dichas lonas dice: «MERCADO MUNICIPAL DE OMETEPEC
EN EL MERCADO MUNICIPAL, TE OFRECEMOS CARNE DE LA MEJOR CALIDAD, AVALADA Y CERTIFICADA POR UN MEDICO VETERINARIO
GARANTIZAMOS FRESCURA Y PROCESOS HIGIÉNICOS EN CADA CORTE.
¡CON CONFIANZA, CONSUME LO NUESTRO!».
Los comerciantes explicaron que a raíz de los casos de gusano barrenador que se han detectado, muchas personas han dejado de comprar carne y las ventas han disminuido.
Los afectados explicaron que si bien el tema del gusano barrenador es un problema que afecta a los ganaderos, existe una cura y el animales se puede atender, pues simplemente requieren que se atienda la herida y después de algunos días sana y seca.
Por otro lado, mencionaron que la carne que se lleva al mercado municipal es de calidad y siempre se maneja con higiene, por lo que invitaron a los ciudadanos a que acudan al mercado y apoyen a los comerciantes locales.
No hay
riesgos
Cabe aclarar que según han informado fuentes de Salud y de la Sagarpa, el gusano barrenador (GBG) no contamina la carne para consumo humano ni representa un riesgo directo a la salud por comerla, ya que sólo sobrevive en tejido vivo y no en carne muerta o procesada.
Es seguro comer carne, pues el calor de la cocción mata cualquier larva o huevecillo.
“No hay problema para consumir la carne, siempre y cuando se cocine de manera adecuada”, señalan fuentes de este medio. “El calor puede ser suficiente para matar a estas larvas o huevecillos, en caso de que no se detecten. Aunque los gusanos son muy visibles”, citan.
El nombre científico de la larva de esta mosca, cochliomyia hominivorax, es autoexplicativo: se traduce como “devorador de humanos”. Esta plaga afecta únicamente tejido vivo, por lo que no es capaz de sobrevivir en carne de animales muertos.
La infección provocada por esta larva es una amenaza para la industria ganadera. Sin embargo no necesariamente supone un impacto en la inocuidad del producto final o en la salud pública.
A nivel nacional, en los rastros y plantas de sacrificio regulados por autoridades estatales y federales, cualquier animal infectado es descartado durante la inspección, lo que hace muy poco probable que llegue al consumidor final.
Además, es fácil detectar la carne de algún animal dañado por el gusano barrenador, ya que los animales infectados suelen presentar niveles elevados de estrés, lo cual repercute en la calidad de la carne. El estrés provoca un fenómeno conocido en la industria como DFD, por sus siglas en inglés, es decir, se trata de carne oscura, firme y seca. Es carne que técnicamente sí se puede consumir, con una cocción y manejo adecuado post mortem, pero es de baja calidad.
