
JUAN DE DIOS GARCÍA DAVISH
QUADRATÍN CHIAPAS
Familiares de los menores de edad que fallecieron calcinados en el municipio de Teopisca, solicitaron la intervención del gobernador de la entidad, Eduardo Ramírez Aguilar, de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) y de la Comisión Nacional de la Derechos Humanos (CNDH) para que se investiguen estos hechos violentos toda vez, que temen que haya sido asesinados por presuntos policías municipales que los perseguían.
En un documento que obra en poder de Quadratín Chiapas, los señores Juliana Guadalupe Gómez Hernández y Armando Pérez Jiménez, padres de los hermanos Víctor e Israel de 17 y 12 años de edad, respectivamente, consideran que el evento no fue un accidente.
En forma contundente aseguran en el escrito: “Queremos hacerle saber que la información que cuenta del caso no es completa y es por eso que le adjudicamos evidencias y documentos de lo que realmente sucedió.
“Nuestros hijos fueron asesinados y no fue un accidente como se ha dicho La policía municipal de Teopisca, bajo las órdenes del presidente municipal, ha estado intimidando y amenazando a nuestra familia para que no hablemos sobre lo que sucedió.
“Mi otro hijo de nombre, José Armando Pérez Gómez fue golpeado e intimidado por querer intentar ayudar a su hermano desde ese entonces ha estado en vista de los policías municipales”, explicaron.
Y para dejar en clara la petición que le hacen a Ramírez Aguilar y a los órganos defensores de Derechos Humanos, enfatizan: “Tememos por nuestra vida y la de nuestra familia. El día 03 de diciembre llegaron personas al hospital de las Culturas y nos dejaron un sobre con dinero que más tarde supimos que venía de parte del presidente municipal. Dándonos a entender que era para que nos calláramos y no hiciéramos nada. Ese dinero está en nuestro poder y es un recordatorio constante de la injusticia que se ha cometido. Es un dinero que queremos que se utilice para hacer justicia y para que se castigue a los responsables.
Mientras tanto en el hospital de las culturas, de esta misma localidad. Felipe “N”, otra persona que presuntamente se accidentó cuando chocaron las dos motos en donde viajaban Víctor e Israel, vino porque su esposa Lucia Guadalupe Álvarez Méndez enfrenta serias dificultades para comprar el alimento de sus hijos y medicinas de su cónyuge.
_ Cómo están enfrentando este grave problema?
_Mi familia se unión y recogieron ayuda, apoyo. Y los vecinos también nos han apoyado -dice con voz quebrada.
_Han recibo apoyo del gobierno de Chiapas, de la presidencia municipal, de los policías?
_No, nada. Absolutamente nada. Ni un peso!! ¡¡Me estoy muriendo de hambre!! Dice con la cabeza baja, sin que pueda contener el llanto.
Agregó: “Necesitamos medicamentos para el dolor. Está quemado de la pierna, pecho, costilla, mano. Se queja mucho. Pero lo que más necesitamos es justicia. ¡Queremos justicia!, clama cubriéndose la cara con sus pequeñas manos.
Junto a ella, temblando de frío su señora madre, Francisca Méndez, quien también comparte el dolor de su hija.
Durante un recorrido por Teopisca, los policías juegan, se divierten ajenos al dolor y preocupación de los familiares que perdieron a sus hijos quemados.
