
JULIO CÉSAR AGUIRRE
QUADRATÍN MICHOACÁN
Con el hallazgo total de cinco osamentas culminó la jornada de búsqueda por parte del colectivo de Madres con una Luz en el Corazón, en coordinación con la Comisión Estatal de Búsqueda, en la parte boscosa de Toreo el Alto, en Uruapan, Michoacán, donde cuatro de ellas fueron encontradas el pasado miércoles y una durante este martes.
El colectivo de búsqueda atendió una denuncia del diputado Alejandro Bautista Tafolla y se trasladó al predio de bosque, donde realizó las excavaciones desde el miércoles pasado, encontrando cráneos, extremidades completas, pequeños restos óseos, que corresponden a cinco personas, presuntamente del sexo masculino.
Con palas, picos y varillas, pero sobre todo con el amor que se niega a rendirse, las mujeres ingresaron a la zona donde el pasado miércoles fueron localizados los restos de cuatro personas.
Tras horas de búsqueda, un quinto cuerpo se sumó a la lista, una realidad que sacude y confirma la gravedad del territorio que ellas recorren.
“Cada una carga una historia, un nombre, una ausencia. Y aun así, avanzan. Avanzan aunque el terreno sea difícil, aunque el miedo se asome, aunque el cansancio pese. Avanzan porque detrás de cada árbol y cada palmo de tierra podría estar la respuesta que llevan años buscando, dijo una integrante del colectivo, que se reservó a dar su nombre. Nosotras no nos cansamos. Aquí venimos porque nuestros hijos no pueden regresar solos”, expresó Maru Ramírez, representante del colectivo Madres con una Luz en el Corazón, mientras observaba a sus compañeras remover la tierra con la paciencia y el temple que solo conocen quienes han aprendido a vivir con la incertidumbre.
Durante la jornada, las madres localizaron pequeños restos óseos, cabello y una pulsera, objetos que fueron asegurados por peritos de la Fiscalía General del Estado.
Pero más allá de los indicios, para ellas cada fragmento hallado es un mensaje: alguien estuvo aquí, alguien espera ser identificado, alguien merece volver a casa.
