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Desaparecen 4 integrantes de una familia en Amecameca

DANIEL CASTAÑOS
QUADRATÍN EDOMEX

Cuatro integrantes de una familia se encuentran desaparecidos desde el 3 de octubre en el municipio de Amecameca.

Giovana Elizabeth N, su esposo Jesús Guillermo N, y sus tíos Antonio N y Arturo N salieron de su domicilio para realizar un trámite y no regresaron.

Sus familiares aseguran que desde el primer día reportaron el caso ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), pero hasta la fecha no existen avances reales en la investigación.

Desesperados, los familiares han emprendido búsquedas por cuenta propia: pegan fichas, recorren hospitales, panteones y piden ayuda en redes sociales.

Colectivos locales denunciaron la falta de respuesta oportuna y la indiferencia institucional durante las primeras horas, consideradas críticas para la localización de personas.

Una crisis que no deja de crecer en el Estado de México El caso de Amecameca se suma a una crisis de desapariciones que sigue en aumento.

De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), el Estado de México (EMX) acumula más de 13 mil 500 personas desaparecidas, la cifra más alta del país. Municipios del oriente como Chalco, Valle de Chalco y Amecameca registran un repunte preocupante, especialmente entre jóvenes y mujeres.

Colectivos como Buscadoras del Valle y Una Luz en el Camino sostienen que el Estado de México (EMX) vive una crisis humanitaria silenciada, donde las instituciones “archivan carpetas y revictimizan a las familias”.

Reclaman que la emisión de fichas de búsqueda no sustituye la investigación de campo, y que muchas veces son los propios familiares quienes localizan indicios.

Los familiares de Giovana Elizabeth N, Jesús Guillermo N, Antonio N y Arturo N exigen que la FGJEM asigne un grupo especial de búsqueda, revise cámaras de seguridad y active protocolos federales. “Queremos respuestas, no excusas”, expresaron durante una protesta frente al palacio municipal de Amecameca.

La desesperación crece cada día, mientras el silencio y la inacción de las autoridades agravan la herida de una comunidad cansada de esperar justicia.

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