
MARÍA DE JESÚS PETERS
QUADRATÍN CHIAPAS
Una veintena de migrantes en su mayoría cubanos se entregaron al Instituto Nacional de Migración (INM), quienes les ofrecieron regresar a Tapachula y entregarles documentos migratorios que les permita continuar su viaje a la Ciudad de México, a siete días de caminata.
Hasta las 12 horas de este martes, el grueso de los integrantes de la caravana descansaban en esta ciudad, ubicada a unos 100 kilómetros de Tapachula, para reanudar la caminata la madrugada del miércoles.
Camila Sarmiento, una de las voceras de la caravana, explicó que tras caminar 34 kilómetros de Escuintla a Mapastepec bajo el sol y luego la lluvia, decidieron tomar un día de descanso debido a que ya muchos de los migrantes presentan quebrantos en su salud y ampollas en los pies.
Abundó que al llegar a esta ciudad, personal del INM les pidió información sobre los trámites que habían realizado en Tapachula ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y les ofrecieron regresar para otorgarles una visa humanitaria por un año.
Personal del Instituto Nacional de Migración y del grupo de protección al migrante Beta Sur insistieron a las personas en contexto de movilidad que regresarán a Tapachula para darles un documento que les permita continuar su viaje pero no caminando, ya que están exponiendo sus vida.
“Cada quien puede tomar la decisión, vamos a estar una hora con los vehículos por si alguien quiere regresar”, dijo una oficial.
“No queremos regresar a Tapachula por que está colapsado, ya tiene demasiado migrante, es un pueblo muy pequeño; lo que queremos es un permiso para ir a diferentes lugares en el país para poder trabajar y hacer papeles”, insistió la cubana Isela Hernández.
La cubana Camila Sarmiento indicó que la mayoría de los migrantes presentan lesiones en los pies que les impide seguir caminando, otros se enfermaron de tos, diarrea y fiebre.
En el contingente viajan tres mujeres embarazadas y menores de edad que han sufrido desmayos por la deshidratación.
Abundó que en está caravana viajan personas provenientes de Cuba, Haití, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Rusia, África, Brasil y Centroamérica.
La caravana migrante salió de Tapachula el 1 de octubre, ante el retraso de las citas y la negativa al estatus de refugiados de parte de la COMAR, así como por presuntos actos de corrupción.
El cubano Guillermo Arecio es uno de los migrantes que aceptaron entregarse al INM para que los regresen a Tapachula y les otorguen un documento migratorio que le permita continuar su viaje a la Ciudad de México.
“Nos prometieron que nos iban a dar documentos, vamos a ver ; la gente tiene miedo por que no confía en migración, yo si voy a confiar”, señaló. Una veintena más accedió a ser regresamos a Tapachula y uno a uno abordaron las unidades del INM. El resto de los integrantes de la caravana dijo continuaron la caminata hacia el municipio de Pijijiapan.
