
MARCIAL CAMPUZANO
CHILPANCINGO, GRO.
El secretario de Protección Civil y Gestión Integral de Riesgos, Roberto Arroyo Matus, convocó a la población guerrerense a participar activamente en el mega simulacro antisismo que se llevará a cabo el próximo 19 de septiembre. En este ejercicio la alerta sísmica también se activará en los teléfonos celulares
El ejercicio forma parte del calendario nacional y tiene como propósito fortalecer la cultura de la prevención, así como mejorar la capacidad de respuesta de la ciudadanía ante la eventualidad de un sismo de gran magnitud.
Arroyo Matus explicó que, a diferencia de ediciones anteriores, este simulacro contará con la aplicación de la alerta sísmica mediante teléfonos celulares, lo que permitirá ampliar la cobertura y garantizar que más personas puedan recibir el aviso en tiempo real.
El sistema de alertamiento operará a través del servicio de broadcast celular, que permite enviar mensajes de emergencia a dispositivos móviles en zonas específicas de riesgo, sin necesidad de que los usuarios cuenten con datos móviles o saldo.
Esta prueba será fundamental para identificar áreas de oportunidad en materia de evacuación, rutas de salida y puntos de reunión seguros, tanto en viviendas como en centros de trabajo, escuelas y espacios públicos.
“Es importante que todos hagamos el ejercicio de manera responsable, el objetivo es aprender cómo reaccionar en caso de una situación real y poner a prueba los protocolos de autoprotección”, subrayó.
El secretario recordó que Guerrero forma parte de las entidades con mayor actividad sísmica en el país debido a su ubicación geográfica, particularmente en la denominada “brecha de Guerrero”, donde existe un acumulamiento histórico de energía tectónica.
En ese sentido, aseguró que la red de sensores sísmicos que opera en la entidad se encuentra en buen estado, tras la reparación de algunas estaciones dañadas por fenómenos meteorológicos en la zona de Acapulco, gracias al apoyo del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES).
Además, mencionó la importancia de la colaboración internacional en el tema, particularmente con especialistas japoneses y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes han instalado boyas y equipos de monitoreo submarino para estudiar de manera más precisa la dinámica sísmica en la región.
“Si bien no es posible predecir un sismo, sí podemos contar con información más detallada que nos permita comprender mejor los fenómenos y, sobre todo, estar preparados para actuar con oportunidad”, enfatizó.
