*El despido de trabajadores se debe a que confirmaron frente a la asamblea general que el esposo de Yolanda Soriano es su propio asesor
*Se solicitó la remoción temporal de Yolanda Soriano, de su esposo, y una investigación de su gestión al frente de la cooperativa, la cual ha sido obstaculizada
*Se acordó que no habría represalias, pero la gerente está violando los acuerdos, dijeron
REDACCIÓN
OMETEPEC, GRO.
Ni las protestas de los trabajadores, ni la intervención de los socios de Cooperativa Suljaá tras la asamblea general de marzo pasado, son el verdadero motivo por el que la gerente Yolanda Soriano Herrera está haciendo despidos a todas luces injustificados.
Lo anterior lo señalaron socios de Cooperativa Suljaa consultados por este medio y que están informados de los entretelones del caso que pone en riesgo la viabilidad crediticia para 20 mil socios de la empresa, dispersos en toda la región de la Costa Chica, en Costa Grande y Chilpancingo, quienes asimismo son los dueños reales de la Cooperativa.
De entrada, los socios consultados -y que por obvias razones solicitaron la omisión de sus nombres- dijeron que se debe desviar la mirada del caso de los trabajadores porque ese es un conflicto interno, no el principal, que es mucho más grave.
El despido de hasta ayer 8 trabajadores, todos de segundo nivel, es consecuencia más bien de lo que sucedió el 23 de marzo pasado, en Ometepec, concretamente en lo que fue una acalorada asamblea que se prolongó hasta las 4:00 de la mañana de ese día, teniendo como sede el Restaurante Mi Castillo.
Los trabajadores estuvieron su calidad de empleados ayudando en la organización de la asamblea, pero fueron requeridos por los socios delegados para que respondieran a algunas preguntas, dado que la gerente estaba siendo omisa y los miembros del Consejo de Administración la estaban arropando.
Ese interrogatorio vulneró a unos 30 trabajadores de la Cooperativa, y son los que ahora están sufriendo represalias de parte de la gerente Yolanda Soriano y su esposo, comentaron.
Conflicto de
intereses
Lo verdaderamente importante, dijeron, es que en esa asamblea general en la que estuvieron 29 socios delegados (electos previamente en asambleas locales), salió a relucir un grave conflicto de intereses en que incurrió y sigue incurriendo Yolanda Soriano Herrera, y que implica que desde hace entre 5 a 7 años tiene como su asesor general a su propio esposo, un hombre de nacionalidad alemana pero de origen iraní.
Entre ambos, la gerente y su esposo asesor, han impulsado en la Cooperativa una serie de proyectos de inversión que nada tienen que ver con un mayor crecimiento hacia afuera, para responder a la demanda crediticia de la gente pobre de la región, sino que más bien se han centrado en planes internos cuya ejecución es poco clara.
Y como prueba de ello es que Yolanda Soriano asumió la gerencia de Suljaa teniendo 7 sucursales, y siguen siendo las mismas, pese a que la demanda crediticia ha aumentado en la región, donde todavía hay un amplio margen de crecimiento.
Por ejemplo, se les ha solicitado una sucursal en San Luis Acatlán, donde no hay servicios crediticios para la gente, sobre todo de comunidades indígenas, pero no ha sido autorizada.
Otra propuesta es que se haga una unidad móvil que recorra pueblos y comunidades apartadas, pero tampoco lo ha autorizado.
Al contrario, Yolanda Soriano y su esposo se han enfocado en proyectos de supuesta actualización tecnológica de la Cooperativa, pero de lo cual no hay informes concretos y tampoco resultados concretos.
Informe
no aceptado
De hecho, dijeron, el informe de Yolanda Soriano en la asamblea general del 23 de marzo no fue aceptado por los asambleístas, precisamente porque era muy general, repetitivo y sin explicaciones claras.
“Eso fue algo que ella no se esperaba, porque siempre organizan las asambleas con un orden del día cerrado, para que nadie participe más allá de los límites que ellos imponen; pero ese día se le salío todo de control”, mencionaron.
A esa asamblea, cabe decir, se presentaron 29 socios delegados y solamente 8 votaron a favor de aprobar el informe de Yolanda Soriano, mientras que 21 lo hicieron en contra; es decir, la mayoría de ellos rechazó el informe.
Todo eso dio pie a una serie de cuestionamientos hacia la gerente, sobre todo en lo que respecta al rubro de inversiones, y de la asesoría de su esposo.
Los socios asistentes a la asamblea cuestionaron a los miembros del Consejo de Administración si sabían de esa irregularidad, a todas luces violatoria y que lesiona los intereses de los cooperativistas. Ellos dijeron que no sabían nada.
Por lo tanto, pidieron que los trabajadores hablaran, so riesgo de acusarlos de complicidad en caso de alguna irregularidad. Fue así que los empleados, que se mantenían ajenos a la asamblea, tuvieron que comparecer y corroboraron que, en efecto, Yolanda Soriano tiene como su asesor principal a su propio esposo, en varias áreas.
Dijeron ignorar a cuánto asciende el salario que le asignó a su esposo, porque es información que se maneja en un círculo cerrado, y por lo cual precisamente se pidió la investigación.
También confirmaron que se han hecho por lo menos 3 proyectos de inversión internos, de los cuáles no hay resultados concretos.
Acorralados, Yolanda Soriano y sus incondicionales aceptaron el asunto. Primero, el encargado del área de informática reconoció que el esposo de la gerente es asesor, pero argumentó que el que ha ejecutado los proyectos de inversón ha sido él.
Y finalmente la misma Yolanda Soriano diría que sí, en efecto su esposo es su asesor, pero que eso no era algo oculto, sino que los miembros del Consejo de Administración lo sabían.
Solicitud de
separación
Al final, dijeron los socios consultados, ni siquiera los 8 que votaron a favor del informe anual sostuvieron su postura, sino que se sumaron a la exigencia de la separación temporal de Yolanda Soriano como gerente, cargo que ocupa desde hace 14 años, y la realización de una investigación al tema del conflicto de intereses entre la pareja, así como a los proyectos que impulsaron, y que implican una inversión aún desconocida de cientos de miles y hasta millones de pesos.
Nadie puede decir cuánto realmente se ha gastado en los proyectos y por eso se estaba pidiendo la investigación, dijo uno de los consultados.
Sin embargo, ambas exigencias de los socios han sido obstaculizadas y, por el contrario, la gerente se ha dedicado a sembrar el terror dentro de la Cooperativa en la sede de Ometepec, pero no tarda y se lanzará contra quienes no le son afines en las sucursales.
_¿Se presume que hay desvío de recursos?
_No se asegura eso, porque partimos de la presunción de inocencia, pero la investigación arrojará lo que resulte.
_¿A cuáles proyectos se refieren cuando dicen que deben ser auditados?, se les cuestionó.
_Hace tiempo se impulsó la instalación de páneles solares en todas las sucursales, con el argumento de que se necesitaba garantizar el servicio a los socios, sin importar los apagones y cortes de energía eléctrica que son comunes en la región.
Pero curiosamente, después Yolanda Soriano impulsó la instalación de plantas eléctricas en todas las sucursales y afirman que están funcionando, pero los socios podemos dar fe de que no necesariamente eso es verdad.
Los socios consultados comentaron también que según han investigado, el esposo de Yolanda Soriano se encargaría de cambiar el sistema de la cooperativa, con el argumento de mejorar la atención al público, pero 4 años después aún no funciona el nuevo sistema, aunque dijo que estaría listo en 6 meses.
De todo esto exigen una investigación y que la gerente se apegue al reglamento vigente, aunque reconocen que ella lo modificó hace tiempo aprovechándose de la ignorancia de los socios, y lo cual le permite palomear a los miembros del Consejo de Administración de una terna propuesta por la asamblea, con lo cual se convierte en el verdadero poder dentro de la Cooperativa.
Esto sigue
Cuestionados acerca de qué es lo que sigue en todo este conflicto, los socios consultados dijeron: “Esto sigue”. Señalaron que la ley está para proteger a los ahorradores y da diversas pautas que aún no se agotan.
En cuanto a los trabajadores, dijeron que ellos están siguiendo su propio proceso, tanto los despedidos como los que aún están dentro de la cooperativa siendo acosados.
“Sabemos que incluso hay demandas penales de ambos bandos, y serán las autoridades correspondientes las que definan cada caso”, indicaron.
Recalcaron, sin embargo, que el debate entre los socios sigue siendo la poca claridad de la administración.

