Sepultan a Ezequiel Mora sin la presencia de los padres de los 43

* «Lo mataron, no se murió, tú no estabas enfermo, te dieron algo, te mataron (…) murió en condiciones extrañas”, dijeron en el panteón

DASSAEV TÉLLEZ
RÉPLICA/TECOANAPA

Entre flores, con la bandera de México en el féretro, dos coronas enviadas por el empresario Pedro Segura y la Dirección de la Normal de Ayotzinapa, y sin la presencia de ninguno de los padres de los 43 ni organizaciones que los acompañan, fue sepultado esta tarde el señor Ezequiel Mora Chona, padre de Alexander Mora Venancio, el primer normalista del grupo de los 43 desaparecidos que fue identificado en 2014.

Coincidentemente fue enterrado hoy, Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. Hoy, a casi 8 años del caso más emblemático en México sobre el tema, del que su hijo fue víctima entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala.

A don Ezequiel lo sepultaron los suyos, y los de su pueblo, con quienes padeció la agonía y el deterioro de su salud tras la desaparición de Alexander. Murió confiando en que los estudios realizados en la Universidad de Innsbruck a una muela y un hueso pertenecían a su hijo, restos que nunca recibió.

Fue velado el lunes y sepultado el martes en la localidad de El Pericón, municipio de Tecoanapa. Aunque nadie con los que exigió justicia marcha tras marcha acudió, sí lo hicieron cientos de personas del pueblo del que fue Comisario y parte del comité de la feria y del agua potable, de este último, en cuatro ocasiones.

Don Ezequiel murió el domingo 28 de agosto en el hotel Vida en el Lago del empresario y excandidato a gobernador Pedro Segura.

Había acudido para marchar junto a un grupo de padres para pedir la liberación de José Luis Abarca Velázquez, pero finalmente no participó.

Sus familiares señalaron que las marchas y movilizaciones de estos casi 8 años de lucha por la presentación de su hijo y sus compañeros lo fueron desgastando, siendo su última participación en las movilizaciones del pasado 26 y 27 de agosto.

Su primo, Isaí Bautista, contó que a don Ezequiel lo movía el pedir justicia por su hijo, a pesar de que los familiares le pedirán que ya no acudiera.

“Como seres humanos, pa’ nosotros sí ya no tenía que ir, ya no tenía que ir a hacer esos viajes, pero como amor de padre sí lo comprendí y lo entiendo, él falleció en esa lucha”, declaró.

Otro familiar añadió que, “la escuela” desde hace tiempo no apoyaba con los gastos de traslados o de comidas de Don Ezequiel y de otros padres, quienes seguían viajando hasta la Ciudad de México para marchar y hacer diversas movilizaciones del colectivo.

Ezequiel Mora era papá de Alexander Mora Venancio, el primer normalista del grupo de los 43 que fue identificado. Con estudios a una muela y un pedazo de hueso recuperados del río San Juan, en Cocula, científicos de la Universidad de Innsbruck, en Austria, determinaron su identidad.

El entierro

Cerca del mediodía, entre aplausos, «el tío Cheque», como lo conocían los normalistas, fue despedido de la comisaría municipal, donde las autoridades en turno le aplaudieron por el trabajo que realizó durante los últimos años por la presentación de su hijo y los demás desaparecidos, sino también de la lucha que hizo a favor del pueblo.

«La pérdida de Ezequiel es tan fuerte que no fácil uno tiene el consuelo, no fácil se va a perder el nombre de Ezequiel en El Pericón, porque lo vamos a seguir recordando (…) Ezequiel, te doy las gracias mi hermano por todo lo que hiciste por tu pueblo, por todas las reuniones que participaste, ahora queda la silla vacía», dijo el asesor de la comisaria, Onésimo García Ramírez.

Entre aplausos y un último pase de lista, el féretro fue despedido por todos los miembros de la comisaría, quienes le colocaron una bandera de México y abrazaron en dos tiempos el ataúd formando una cruz a manera de un último abrazo de despedida y la bendición para su buen descanso.

Ya en el panteón, antes de ser sepultado, un grupo de mujeres con lágrimas y la voz desgarrada por la pérdida de su familiar, acusaron que lo mataron.

«Lo mataron, no se murió, tú no estabas enfermo, te dieron algo, te mataron (…) murió en condiciones extrañas”, dijeron en el panteón.

Fue hasta casi las 3 de la tarde cuando Ezequiel Mora fue sepultado.