AMLO evalúa mayor austeridad con gabinete; “seguiremos trabajando”, dijo

*López Obrador garantizó que las obras públicas continuarán su avance, y los programas sociales, se seguirán entregando

*Las medidas de austeridad no implican el despido de trabajadores al servicio del Estado, aseguró

*Puso de ejemplo que la oficina de la Presidencia pasó de 3 mil 600 millones ejercidos en 2018 a 600 millones en 2021

PEDRO DOMÍNGUEZ
MILENIO/CDMX

El presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con su gabinete legal y ampliado para fortalecer las medidas de austeridad del gobierno federal y transitar hacia lo que llamó “la pobreza franciscana”.

Alrededor de las 11:00 horas de ayer, luego de la conferencia mañanera, el mandatario y su equipo de trabajo se concentraron en el Salón Tesorería de Palacio Nacional para ajustar el gasto operativo de las dependencias y disminuir las erogaciones, principalmente en viáticos y viajes.

López Obrador adelantó por la mañana que las medidas de austeridad no implican el despido de trabajadores al servicio del Estado. Además, informó que, pese a las medidas, está garantizado el presupuesto para programas sociales, obras prioritarias y salarios.

Tras la reunión, el Presidente informó que se evaluó el avance y analizaron desafíos en los programas del bienestar y las obras estratégicas.

A través de sus redes sociales, el mandatario dijo que en el encuentro se reafirmó el compromiso de seguir trabajando con intensidad en beneficio del pueblo de México.

“Nos reunimos con integrantes del gabinete, responsables de Programas para el Bienestar y de obras estratégicas. Evaluamos el avance y analizamos los desafíos”, escribió.

Aprovechó para reconocer el trabajo de su equipo, a quienes llamó “auténticos servidores públicos”.

“También, reafirmamos el compromiso de seguir trabajando con intensidad, profesionalismo, honestidad y en beneficio de nuestro único amo: el pueblo de México. Este equipo es excepcional, todas y todos tienen convicciones y son auténticos servidores públicos”, sostuvo.

Hay margen

El presidnete expuso en su conferencia previa que el gasto de operación del gobierno federal se puede recortar aún más, y exigió un esfuerzo extra a quienes forman parte de su administración.

«Que el servidor público se acostumbre a vivir en la justa medianía la austeridad es un asunto de principios. Entonces yo sí pienso que todavía podemos avanzar más sin despedir trabajadores», dijo.

López Obrador afirmó que el objetivo es que su administración sea eficiente, honesta, que facilite las acciones y el trabajo en beneficio del pueblo, para evitar que el gobierno esté ensimismado como en el pasado.

Dijo que todas las dependencias deben aplicar más recortes de operación, y puso de ejemplo que la oficina de la Presidencia pasó de 3 mil 600 millones ejercidos en 2018 a 600 millones en 2021.

«Sí hay siempre márgenes. Tenemos que cuidar todos los gastos de operación. Y el ejemplo lo da Presidencia, porque recuerdo que el último año del presidente Peña, 2018, Presidencia ejerció 3 mil 600 millones de pesos y nosotros ejercimos el año pasado como 600 millones y no ha pasado nada, no se ha debilitado el gobierno, hemos seguido trabajando sin problema. En todos lados hay forma de hacer esfuerzos, para hacer ajustes», expuso el presidente.

El Presidente acusó en gobiernos anteriores no se podían aplicar este tipo de medidas, porque los recursos se concentraban solo en mantener «el tren de vida» de los altos funcionarios.

«Así le hacían, llegaban a ganar hasta 600 mil pesos mensuales. De todas formas aunque ya no hay esos excesos de todas maneras hay que estar pendientes y no relajar la disciplina porque fueron muchos años de predominio, de ese régimen de corrupción, privilegios y cuesta trabajo», afirmó.

Insistió en que la Secretaría de Hacienda planteará al gabinete fuentes de financiamiento para evitar que la administración pública quede paralizada.

López Obrador garantizó que las obras públicas continuarán su avance, y los programas sociales, se seguirán entregando.

«Adelanto de que no vamos a tener dificultad, no vamos a detener ninguna obra. Tenemos para terminar este año, no hay subejercicio, esto significa que el avance físico corresponde al avance financiero», destacó.

Dijo que los salarios y prestaciones de los trabajadores no serán afectados por los recortes a la administración pública.

«Y lo que es sagrado es la nómina. Todos los que trabajan en el servicio del pueblo, maestros, médicos, enfermeras, todos, marinos, soldados policías, todos, tienen garantizados sus sueldos, aguinaldos, No hay recortes», reiteró López Obrador.

Insistió en que México es un buen país para la inversión extranjera y que el peso está fortalecido frente al dólar y otras monedas extranjeras.

Funcionarios

A su salida, los integrantes del gabinete de López Obrador no dieron declaraciones y se limitaron a decir que estuvo “bien” la reunión o a alzar el pulgar a la distancia.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador explicó en dos horas la pobreza franciscana a integrantes del gabinete; sin embargo, estos se negaron a dar detalles del apretón en el gasto público que alista.

Luego de las 13:00 horas, los funcionarios comenzaron a salir por la puerta 8 de Palacio Nacional.

Adán Augusto López, secretario de Gobernación, salió acompañado de Roberto Salcedo, secretario de la Función Pública, y se le cuestionó en qué áreas van a ser los recortes, pero sólo dijo a la prensa que hablaba después e hizo señales con las manos de que llevaba prisa.

A Octavio Romero, director general de Pemex, se le cuestionó cuánto iba a reducir la empresa; sin embargo, sólo sonrió ante las cámaras.

Jorge Alcocer, secretario de Salud, únicamente rechazó con una señal de mano, recortes en su sector.

Ariadna Montiel, secretaria del Bienestar, salió sonriente, pues su sector es de los prioritarios.

Tatiana Clouthier y María Luisa Alcalde, secretarias de Economía y Trabajo, respectivamente, ni se acercaron a las cámaras.

A Jorge Arganis, secretario de Comunicaciones y Transportes, se le preguntó por la situación actual del Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM), pero ni siquiera volteó a las cámaras.

Delfina Gómez, secretaria de Educación, salió acompañada de Horacio Duarte, titular de la Agencia Nacional de Aduanas, ambos, aspirantes a la gubernatura del Estado de México por Morena, también rechazaron acercarse a la prensa, ni siquiera porque se les cuestionó cuándo dejaban el cargo.

Del sector educativo sólo Raquel Sosa, directora de las universidades del Bienestar, se animó a hablar, y comentó que éste es un “programa prioritario y no está sometido a ninguna presión”.

Rechazó que haya habido un jalón de orejas de parte del presidente, así como ser posible suplente de Delfina Gómez, en caso de que ésta deje la SEP si se va como candidata mexiquense.

Manuel Bartlett, director general de la Comisión Federal de Electricidad, rechazó declarar sobre el caso de Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, dado que le acusan de complicidad ante el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena, ocurrido cuando éste era secretario de Gobernación.