Acusan a policías municipales de Cruz Grande de torturar a detenido

  • José Manuel Ramírez Calleja desmiente que haya intentado robar a un menor de edad, “sólo robé un bolso”
  • Sobre la declaración que le atribuyen de trabajar para Esteban Ramos de la UPOEG, dice que un policía se lo inventó y lo torturaron para que él lo aceptara

FRANCISCO JAVIER HERNÁNDEZ
FLORENCIO VILLARREAL, GRO.

El copalteco José Manuel Ramírez Calleja, de 24 años, reconoció que el sábado 8 de febrero por la noche fue detenido, acusado de intentar robar a un menor de edad, pero además fue torturado por policías municipales de Cruz Grande, para declararse culpable de este delito.

Visiblemente golpeado, José Manuel Ramírez Calleja denunció que la noche del sábado, él se escapó de la policía ciudadana, alrededor de las 7:20 de la noche, porque se encontraba en proceso de reeducación, pero al no tener ni un peso, decidió cometer un robo.

Relató: “Yo me escapé esa noche de los policías ciudadanos. Cuando llegué a Cruz Grande no tenía dinero y quería llevarle algo a mi esposa y a mi hija, por lo que decidí robar el bolso a una señora que estaba dentro de una camioneta.

Al verla descuidada, ya que cargaba a un menor de edad, le brinqué por la ventana y le robé su bolso, para después salir huyendo, pero me persiguieron unos chavos que estaban cerca y que se dieron cuenta, ellos fueron quienes me detuvieron y me entregaron a la policía.

Estando en la comandancia de la Policía Municipal, varios elementos me comenzaron a golpear, acusándome de que había intentado robarme al menor que cargaba la señora, yo les decía que eso no era verdad, que yo solo robé el bolso, pero ellos me golpeaban fuertemente para que me declarara culpable de intentar secuestrar al menor”.

Ramírez Calleja detalló que fue un policía güero, quien le decía que él trabajaba para Esteban Ramos de la UPOEG: “Yo les decía que no, pero él quería que eso dijera, no sé con qué intención, pero como no aceptaba eso, me metían a un tambo con agua, me golpearon y me torturaron metiéndome al agua”.

El policía era un güero, más o menos de su estatura (1.75), peinado hacia atrás, él era el que más insistía en que dijera que trabajaba para el coordinador de la UPOEG de Cruz Grande, no sé su nombre”, explicó.

Al ser cuestionado sobre cómo obtuvo su libertad, señaló: “Ellos me encerraron el sábado por la noche, esa misma noche me torturaron, pero como el esposo de la señora no presentó denuncia en mi contra, el lunes me dejaron en libertad, pues el bolso se le devolvió a la señora”.

“Mire mi jefe, yo no sé cómo se dio la nota, pero fueron los policías quienes querían que declarara en contra del coordinador de la UPOEG, ellos fueron quienes dieron la nota con esos señalamientos, porque yo jamás declaré nada, yo siempre acepté que robé el bolso para poder llevar dinero a mi esposa e hija, y siempre negué que me iba a robar el menor”.

Por lo anterior, José Manuel Ramírez Calleja hace un llamado al presidente municipal de Florencio Villarreal, Wilbert Sait García Trujillo, para que vea cómo se desempeñan sus policías municipales y haya un castigo para los policías que lo torturaron.

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